martes, 21 de enero de 2020

Se

Él la llamó: ¡Se!
Y Se fue.

jueves, 28 de noviembre de 2019

Te recuerdo.


                                                                                                              Te recuerdo.
Las bocanadas de oxígeno que son tus caricias para mi piel asfixiada.
                                                                                            Te recuerdo.
Tu agua en mi boca saciando esa sed que nunca nada si no tú logra calmar.
                                                                          Te recuerdo.
Ciego en la oscuridad del silencio que es tu voz inexistente.
                                                        Te recuerdo.
Encogido en mí, solo, sitiado por todo lo que no soy capaz de vencer: tú, ausente.
                                      Te recuerdo.
¿Eres cierta o eres una creación que necesito para no caer en el vacío de una existencia sin sentido?
                    Te recuerdo.
¿Es verdad lo que recuerdo?
Te recuerdo.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

De la existencia. Haiku.


No se nombra el río
para existir.
Él, solo fluye.

jueves, 22 de agosto de 2019

Esa puerta...


Apaga la puerta y déjala apagada…
… para que dejarla encendida si no puedo salir.

viernes, 10 de mayo de 2019

Salida.


Las antes confortables paredes que me rodaban y protegían se han enfadado conmigo y han empezado a encogerse y estirarse, encogerse y estirarse, dejando cada vez menos espacio para mí.

He intentado resistirme a ellas pero son mucho más fuertes que yo y me han empujado por una especie de pasadizo angosto del que, poco a poco, empujado todavía por ellas, voy saliendo a un lugar inhóspito, frío, seco, luminoso hasta hacer daño.

¿Cómo podré sobrevivir ahí?

  • Alicia, ha tenido usted una niña. Es una niña monísima, debe pesar unos tres kilos. Para ser una recién nacida tiene un gesto adusto y firme, como si dijese: Aquí estoy, a ver qué pasa.

martes, 24 de julio de 2018

Resuelvo pensarte.


Resuelvo pensarte. Seccionas mi estado. Guardo el calor antes de que escape por las incisiones. Antes de inoperar mis conexiones gestionas los ángulos de mi espacio. Levanto líneas que rompan el bloqueo de los coágulos que esconden los resultados que obtienes.

Visten de negro los dardos del sol, escuecen sus rasgaduras. Membresías de los dulces chapoteos ven, inactivas, los borlones de algodón mojado que sobrepasan los días de color dorado mientras urdes tramas que filtran los años de Iromio, que es un elemento que no existe, y rumian los patos la hierba que ramonean en el fondo de los estanques mientras los emisarios no dan abasto para tragar el agua.

Parsean toda la información de mis neuronas pero con ello no podrán evitarlo: Arrancarás los trozos de fantasía de mis ojos, en los que reflejo tus sentimientos, intentando federar las sensaciones de la piel, coser labios con palabras punzantes.

Deflexión

Expandir filamentos tendrá influencia o no en las bandas que te hacen permeable a et y and o cualquier otra conjunción.

Astrágalo que por azar resuelve los términos vejatorios para los natos que buscan rinconeras donde descansar de las asambleas de descargas eléctricas que producen hastío a los jijas que resisten el viento del olvido.

Mechas de color en el negro de sus odios. Eres.

viernes, 13 de julio de 2018

Pesan las horas como siglos.


Pesan las horas como siglos y casi no puedo levantarlas para buscarte en los rincones de mi cerebro gastado por el roce de tu ausencia que es lija que lo erosiona y deja liso, blanco, limpio…

La presión de tu recuerdo hace que de nuevo circunvolucione, arrugue, cree rincones, espacios plegados que me llevan a través del tiempo a momentos que éramos/estábamos y se hacen más ligeros los siglos y creo que puedo llegar a ti, más próxima cuanto más te recuerdo/imagino.

Dejo caer unos siglos y ayudo a mi deseo a catalizar tu imagen, solidificándola en mis brazos.

Saboreo tu olor al besarla.

martes, 26 de junio de 2018

El tiempo. El viento.


El tiempo en su transcurrir es viento empujando los barcos que navegan por él. Si es al atardecer, sopla hacia el último puerto.

Algunos ciñen ese viento y se alejan algo para luego, irremisiblemente, volver en dirección al puerto. Otros sin resistir su empuje llegan a él.

Todos los que llegan, atracan en los muelles y, solitarios, esperan ser sacados al astillero para luego, allí varados, ser desguazados.

Cuando sintamos el tiempo empujar con fuerza, esquivémoslo. Anclemos en la isla que somos estando juntos, a refugio de su transcurrir dejemos de ser barcos y no llegaremos a puerto.

viernes, 25 de mayo de 2018

Al fin y al cabo somos humanos.

No sueltes la cuerda, estoy al otro lado sujetándola. Aunque a veces me falten las ganas nunca me fallan las fuerzas.

Tras un paréntesis demasiado largo reaparezco.

Las últimas lluvias han surtido efecto.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

No existe ningún verbo con el que se pueda explicar el tiempo transcurrido.


Se hace tarde en esta tarde de ausencia.

Soy palabras mientras te pienso: compleja, rica en matices y sensibilidades.

Mis palabras siempre serán tuyas.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Efímero instante de Otoño.

En el aire hojas,
cae la lluvia,
recuerdo su brillo.

jueves, 19 de octubre de 2017

Hachô (Haiku de metro roto) de este Otoño cálido.

De noche, el calor del día,
libre de la roca,
hace cantar al grillo.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Haiku para mi amigo Julián.

Refrescan las noches.
Las sienes platean.
Se acerca el Otoño.

lunes, 14 de agosto de 2017

Ruinas sobre el papel



¿Conseguirán ser lazos las ráfagas de trazos que anudando estructuras se fundan en esta historia que soy y que si no lees solo es ruinas?

lunes, 10 de julio de 2017

Haiku de este verano


Ávido de luz,
aún cegado
insatisfecho .

martes, 20 de junio de 2017

¿Cómo somos y seremos?


Ruiz Zafón, en una de sus novelas, nos cuenta que Julián Carax dijo: En el fondo nunca hemos sido el de antes,  sólo recordamos lo que nunca sucedió.

Al comentario de Julián añado: Y por ese recuerdo somos así, ahora, y sobre él construimos nuestro futuro.

viernes, 19 de mayo de 2017

Más feliz que una perdiz.


Aquella tarde salió escopetado del trabajo. Estaba más nervioso que un flan delante de un hormiguero. Habían quedado. Iba a recogerla, tomarían algo y la dejaría de vuelta en su casa.
Se podría pensar que eso no era nada del otro mundo, pero para él era cerrar un paréntesis que había abierto hacía muchos años y dentro de ese paréntesis había estado sin vida, sentía que de nuevo vivía solo porque ella le esperaba.
Además quería ver su cara. Ver si en ella atisbaba lo que pudiera haber desencadenado la carta que le dio hacía un par de días. No sabía de donde pudo sacar la determinación para, por fin, escrito en un papel, como tantas otras veces había hecho hace tiempo, confesar sus sentimientos hacia ella; solo que esta vez había una diferencia muy importante, se lo había escrito claro, sin dejar nada en el aire, sin envolverlo en poemas, sin disfrazarlo en cuentos o en eso que él le escribía de vez en cuando.
La recogió, pasearon y volvieron a su casa. Había sido una tarde deliciosa a su lado pero no había sido capaz de ver en su cara nada que le dijera que pensaba sobre su carta. Quizá no la había leído aún. Pensó que no, eso no era posible, seguro que la había leído. Se pararon en el portal, ella sacó la llave, abrió y se volvió hacia él.
Él la miro y musitó una despedida hasta el día siguiente. Ella se le quedó mirando…
- Pero bueno. Me dices lo que me has dicho en la carta que me has dado y ya está ¿Sin más? ¿Así lo dejas?
 Desde entonces él, es más feliz que una perdiz.

martes, 25 de abril de 2017

Turquesa.


Voy a comprar un tintero de tinta verde que te quiero ver de turquesa duquesa de sangre azul para la Parquer verde y pintar de verde la tinta del tiquet azul para aparcar en zona verde.

martes, 4 de abril de 2017

Aquí nadie existe.


Aquí existe una soledad extrema.
Puesta en duda su cualidad por un hastío que mata cualquier recuerdo, imagen, ocurrencia.
En este lugar el silencio ni se funde ni se derrite.
Ni el miedo existe aquí, identificable, se hace uno con el silencio.